La familia, esperanza de la humanidad

Queridos amigos,

Me mueve escribirles, el compromiso del comentario mensual esperado, a pesar del momento tan difícil y doloroso para mí quiero salirme de la contingencia local y abrirme al horizonte más vasto.

Hace pocos días en Milán, Italia, se celebró el Encuentro Mundial de las familias entorno a la temática “la familia, el trabajo y la fiesta”

¡Qué temas más candentes hoy para nuestras familias, y para reflexionar en grupo!

Benedicto XVI estuvo presente y habló ante más de un millón de personas reunidas en un aeropuerto. Familias de 168 naciones unidas por la alegría de creer en Jesucristo.

Dijo el Papa:

“Estoy profundamente agradecido a Dios por haberme permitido vivir esta cita con las familias y para las familias, sí, porque no hay futuro para la Humanidad sin familia. 

“Los jóvenes, para aprender los valores que dan sentido a la existencia, tienen necesidad de nacer y crecer en una comunidad de vida y de amor que Dios ha querido para el varón y la mujer.”

Estas palabras no fueron dichas en el entusiasmo ante la inmensa muchedumbre, sino el miércoles siguiente en la plaza de S. Pedro, en la emoción del recuerdo.

Agregó: “Es en la familia donde se experimenta por primera vez como la persona humana no ha sido creada para vivir encerrada en sí misma, sino en relación con los demás, y es en la familia que se empieza a encender en el corazón la ley de la paz para iluminar nuestro mundo.”

Es verdad: cada familia desea vivir en paz, en el mundo entero.

Es significativo para nosotros lo que Benedicto XVI habló en Milán sobre el tópico del tiempo para la familia: “Hoy la familia es amenazada con el acoso de los compromisos del trabajo: el domingo es el día del Señor y de la libertad del hombre, día en que todo el mundo debería estar libre para la familia y libre para Dios.  Defendiendo el domingo defendemos la libertad del ser humano.”

“El amor es la única fuerza que puede transformar el mundo.  Familia, trabajo y fiesta son tres dones de Dios, tres dimensiones de nuestras vidas, que deben encontrar un equilibrio armónico para construir sociedades con “rostro humano””.

“Durante varios días un millón de personas han invadido pacíficamente las calles de Milán testimoniando la belleza de la familia, fundada sobre el varón y la mujer, esperanza para la Humanidad.”

Este acontecimiento mundial es una esperanza y un apoyo para nosotros también.
Cuento con sus oraciones para estos tiempos difíciles.

Con un abrazo afectuoso.
Gustavo Ferraris del C., sdb