Mesa redonda de espiritualidad

Queridos amigos:

Hemos realizado, en nuestra Fundación, la primera experiencia de “Mesa redonda”, cuyos resultados fueron tanto inesperados como gratificantes para las dos decenas de parejas que concurrieron en la noche del 20 recién pasado.

Se formó un intenso clima de comunicación, interpersonal enriquecedor, la confianza mutua y el cariño irradiante de sentirse muy unidos y en familia, hizo brillar una conclusión de un participante que me pareció que lo englobaba todo: “Me voy con la sensación de haber participado en un reunión de los primeros cristianos en las catacumbas de Roma. Realmente reinó el amor mutuo y el sentido de pertenencia a la Fundación como “pueblo de Dios”.

El tema de la “espiritualidad”, que todos buscaban ver desarrollado, no sólo se trató en profundidad por los aportes de cada uno, sino que se vivió con una densidad que nos conmovió a todos. “Salgo plena plena” afirmó al concluir el ruedo una participante.

La reunión confirmó que la metodología que favorecemos de “comunicarse” con “el corazón”, con las “emociones”, y no sólo con la “cabeza”, con las “ideas”, da fruto tanto en los grupos chicos como en las asambleas grandes, y puso en mayor evidencia la necesidad y urgencia de ampliar nuestro campo de acción.

Un pequeño pero explosivo episodio lo reveló: en un dado momento, cuando una esposa sintió que debía expresar delante de todos lo que experimentaba en ese instante: “me siento emocionada al constatar, en este momento, cuán grande es el amor que siento por mi marido, y no puedo resistir de no expresárselo”, lo que motivó que otra esposa, pudiera responder a la pregunta: “¿con qué te vas?”, con: “yo hago mía la declaración de V…” mientras su marido me confesaba admirado: “nunca la oí hablar en público… ¡para mí es un milagro!”, “por lo que dijo y porque lo dijo”. Si hubiera estado presente un curioso de cualquier pensamiento religioso o agnóstico, estoy seguro de que habría dicho sorprendido “¡cómo se ama esta gente! ¡Impresiona!” “¡Impresiona!” “¡cómo se ama esta gente. Es tan impresionante!”

¡Si seguimos creyendo que esta “obra” es de Dios, seguiremos seguros de que para Dios también lo imposible es posible!

Es la lección de vida que nos estimuló a todos los participantes y que confiamos que motive a muchos más.

La próxima mesa redonda se efectuará el lunes 24 de noviembre a las 20 horas en nuestra sede.

Gustavo Ferraris, sd