Pascua de Resurrección

Queridos amigos de la FCM:

Con un gran abrazo de feliz Pascua de Resurrección les invito a acoger mis reflexiones sobre el momento actual en que vivimos como Fundación. Como comunidad está tratando de crecer, de lograr un espacio propio, sede física, y queremos todos mejorar nuestra organización, renovando a las personas que asumieron responsabilidades de conducción con mucha generosidad y espíritu de cuerpo.

Tenemos un método de reuniones ya comprobado, y cada día piden adherirse nuevos miembros porque ven los buenos resultados en la vida de ustedes. Si el matrimonio, como institución, está en crisis, nosotros estamos superando y ayudando a superar esa crisis.

Yo sueño con una casa de reuniones para todos que tenga esta placa:

Casa de la sonrisa,
Aprender a sonreir es aprender a amar, Es aprender a ser felices y a hacer felices amando,
Metodología de la Comunicación Emocional 

¿Bastará sonreir para ser y hacer felices? No, seguramente. Pero si la sonrisa es auténtica, parte del corazón, y dice, sin decirlo:

“ Tengo un lugar para ti en mi corazón” la sonrisa es un gesto gratuito y voluntario que regala simpatía y provoca empatía, ¡despierta vida! Vitaliza. Madre Teresa de Calcuta a los ilustres profesores de Harvard que la visitaban en su obra, y que le preguntaron al final: “qué mensaje nos deja para nosotros”, ella les contestó: “¡sonrían a sus señoras!”. No fue una respuesta superficial. Les dijo, sin decirles, a esos “cabezones”: “recuerden que también tienen corazón, no sólo cabeza pensante”. Se puede imaginar que un computador hasta llegue a “pensar” – así sueñan los ingenieros – pero nadie puede pensar en un computador que “ame”, que sienta compasión, que se enternezca y ¡vibre con las emociones ajenas! Sólo el ser humano puede hacerlo, pero siempre que quiera tener un corazón de carne y no un corazón de piedra. Es para preguntarnos: “¿qué corazón tengo hoy?”.

Los dejo meditando y me despido con un abrazo y una bendición,

Gustavo Ferraris, sdb